two man standing near golf clubs

ORGANIZACION DE EVENTOS DEPORTIVOS


ORGANIZACIÓN DE EVENTOS DEPORTIVOS

Diego Dadin[1]

Para hacer una Olimpíada, están muy lejos de ser suficientes el poder y el dinero; son necesarias la perseverancia, la paciencia y la tolerancia también. Y, sobre todo, un concepto elevado y sereno del doble papel que el deporte puede y debe desempeñar en el seno de las grandes democracias modernas: papel armonizador humano, heredero del atletismo antiguo y papel de educador social, heredado de la Caballerìa…”[2]

Temas: Introito. Caso testigo. Concepto de evento deportivo. Impacto de un evento deportivo. Trabajo de campo. Copa del Rey y Copa de la Reina 2018. Riesgo organizativo. Pasos generales en una eficiente organización de un evento deportivo. Conclusiones.

Introito

         En el marco de las “II Jornadas de Educación Física y Deporte”, tuvimos el placer en la Universidad F.A.S.T.A. de Mar del Plata, de escuchar una ponencia de excelencia del Dr. Josep Crespo Hervás, quien desde “Sport Managment and Innovation Research Group” desarrolla desde España y hacia el mundo todo lo relacionado a la gestión de eventos deportivos, desde el génesis y hasta el estudio del efecto “derrame” que se provoca en el medio donde se desarrollan.

         En base a una completa presentación que pivoteó en la actividad deportiva del hockey y mediante utilización de ejemplos de campo, logró enseñarnos los conceptos básicos de la temática, lo que humildemente trataré de desarrollar a continuación.

Caso testigo

         Como se anticipara, se trabajó sobre el crecimiento exponencial que se puede ver respecto a la “Federación de Hockey de la Comunitat de Valencia”.

         Se explicó su modelo de gestión (sus ventajas competitivas en función de una marcada estrategia de desarrollo y crecimiento prolijamente pensado e implementado), lo relativo a la infraestructura disponible y –lo que nos interesa particularmente- cómo fue todo creciendo de la mano de la realización de los eventos deportivos.

         Solo a modo enunciativo, desde los albores del milenio (2003) la mentada Federación desarrolló exitosamente y en forma progresiva una gran cantidad de eventos deportivos, como fueron: concentraciones de selecciones nacionales masculinas y femeninas de diversas categorías (España y otros países), Eurohockey Championships, Matchs internacionales en diversas categorías, Preolímpico de Hockey 2015 y 2019, fechas del World League femenino, Campeonatos Europeos de diversas categorías, ediciones de las Copas del Rey y de la Reina, Fase final  de la Liga Mundial Femenina,  Campeonato de España de Selecciones Autonómicas, entre otros eventos.

         Como se ve claramente en un análisis superficial, la Comunitat de Valencia en un trabajo mancomunado con la entidad federativa del hockey, viene siendo sede de –cada vez más- eventos deportivos internacionales en la especialidad.

Concepto de evento deportivo

         Si bien lo venimos mencionando, vale conceptualizar hacia adelante qué es lo que se entiende por el concepto de “evento deportivo”.

         Preliminarmente debemos diferenciar entre actividades deportivas, eventos deportivos y grandes eventos deportivos. En el presente artículo, nos ocuparemos de los dos últimos.

         Así, se puede decir que estamos ante actividades deportivas y con sentido competitivo, con cierto nivel de organización y que siguen una normativa previamente dictada en todos los aspectos de interés, pudiendo ser locales, regionales, nacionales o internacionales.

         Dicho eso genéricamente, pasaremos ahora a enumerar una serie de características que presentan éstos eventos.

         Primero, a nivel organizacional y toda vez que en los últimos años se ha ido profesionalizando toda la actividad deportiva y seguirá haciéndolo, debemos contar con una estructura organizativa de tipo empresarial, requiriendo el conocimiento de modelos y técnicas de planificación y gestión adecuadas para lograr la meta del éxito organizativo. Puede ser un equipo conformado por dos o por cientos de personas (de acuerdo a la envergadura del evento) pero siempre se debe buscar ese trabajo reglado por los principios de la gestión organizativa moderna.

         Otra característica es el impacto y repercusión social que tienen dichos eventos ya que son inherentes a todos los habitantes de las ciudades donde se desarrollan. Vale recordar, solo a modo de ejemplo, el positivo impacto social que tuvieron los “Juegos Panamericanos 1995” en la ciudad de Mar del Plata donde, inclusive más de 25 años después tenemos y disfrutamos el producto de dicho evento que movilizó a la ciudadanía toda.

         No hay que soslayar lo relativo a la asistencia del público, a la postre, el primer “consumidor directo” del evento deportivo, a quien debemos procurar las comodidades necesarias ya que son parte esencial de nuestra cartera de clientes y quienes dan el marco esperado por parte de los potenciales patrocinadores.

         Emparentado con esto, tenemos la audiencia televisiva que si bien es cada vez más masiva, también es cada vez mayor la competencia y el menú de selección de diversos eventos. También deberemos pensar en ellos como consumidores finales del evento en cuestión.

         En cuanto a los medios de comunicación, sistema cada vez más complejo y amplio, deberemos tener previsiones al respecto ya que la difusión por los diversos medios hará que podamos vender adecuadamente nuestro producto deportivo.

         Está muy claro que hay que tener en consideración el tipo de práctica deportiva que hemos de desarrollar en el evento ya que eso nos imprimirá la pauta relativa a la logística e infraestructura necesaria para la organización deportiva. No será lo mismo organizar un partido de fútbol en un estadio cerrado que una carrera masiva de 15 k que recorra todo el ejido urbano de una ciudad. Específicamente deberemos ser conscientes en el estudio de las dificultades que nos pueda presentar dicha práctica deportiva.

         Finalmente (y cada vez más importante) deberemos tener la capacidad de pensar, gestionar y adecuar lo relativo a los ingresos, sean propios del evento (venta de tickets de ingreso, derechos de imagen y transmisión y venta de merchandaising,  por ejemplo) como los que se obtengan de patrocinadores o partners (en metálico o mediante el aporte de diversos productos o servicios).

         Como vemos, el ámbito de características que rodea a un evento deportivo bien organizado, es muy amplio y como consecuencia de ello es que se requerirá el adecuado profesionalismo en su realización.

Impactos de un evento deportivo.

         En éste nuevo apartado ha de mencionarse –para poder ver su incumbencia- el amplio abanico de impactos que puede tener un evento deportivo, lo que nos llevará –luego- a la siguiente pregunta: ¿por qué organizar un evento deportivo?

         Hablamos en ese sentido de cinco posibles impactos: económico, turístico, social, mediático y medioambiental.

         En lo económico podemos mencionar el ingreso directo que provocan los eventos deportivos (venta de entradas, etc) y el derrame indirecto que provocan sobre la sociedad (por ejemplo, la venta gastronómica cercana a un estadio deportivo).

         Luego en lo turístico, aparte de los deportistas, los grandes eventos atraen auxiliares del deporte, familiares, público, etc que vendrán a la ciudad donde se organiza el evento y estarán allí alojados, se desplazarán hacia el lugar del evento, comerán y realizarán compras. Eso no tiene solamente impacto económico sino también turístico ya que será una oportunidad de excelencia para mostrar al mundo una ciudad o región, para lo que se deberá trabajar mancomunadamente con las autoridades del área en cuestión.

         En lo social, como dijimos en el apartado anterior respecto a la ciudad de Mar del Plata, la realización de eventos deportivos (a más grandes, más repercusión), necesariamente llevarán a la sociedad donde se realizan a dar un paso adelante en la evolución cultural, lo que enriquecerá a los ciudadanos de forma notoria.

         Si hablamos del impacto mediático, podemos decir que un gran evento de éste tipo, tendrá una fuerte presencia no solamente en los medios masivos de comunicación tradicionales sino que –y cada vez más importante- en las principales redes sociales a nivel global, lo que potenciará el resto de los aspectos vistos hasta ahora.

         Y, por último, pero no menos importante, está el impacto medioambiental que ha de producirse en la ciudad o región de realización. Solo mencionar al respecto que desde no hace mucho tiempo pero cada vez con mayor presencia, el Comité Olímpico Internacional viene empujando hacia la realización de un deporte sostenible en éste aspecto. Desde el cuidado básico del medioambiente (como por ejemplo, la recolección de contenedores de líquidos plásticos en carreras de calle) hasta las amplias campañas de concientización global que se pueden realizar en los grandes eventos deportivos, por ser vidrieras con miles o millones de espectadores en todo el mundo.

         Esbozados los términos relativos a los cinco impactos que pueden producirse en nuestra empresa, hablaremos ahora de por qué realizar un evento deportivo (pequeño o grande). Particularmente, en su disertación, el Dr. Crespo Hervás nos acompañó un amplio listado de argumentos con ese norte, que nos podrán servir a la hora de argumentar una pretensa postulación. Podemos hablar específicamente de:

  • Construcción de instalaciones deportivas
  • Desarrollo de obras públicas
  • Mejoras en la red de transportes
  • Aumento de la capacidad hotelera
  • Creación de puestos de trabajo temporarios o permanentes
  • Expansión de la práctica deportiva
  • Aumento del turismo de una ciudad o región
  • Aumento de subvenciones públicas
  • Aumento de inversión privada
  • Aumento de patrocinio deportivo
  • Mejora de la imagen externa del organizador, de una ciudad, de una región, de un país o de una federación deportiva
  • Mejora patrimonial de todos los colectivos
  • Mejora de la imagen interna de los colectivos
  • Posibilidad de publicidad indirecta y sin costo
  • Mejora de la relación interjurisdiccional
  • Intercambio cultural
  • Facilitación de la tolerancia política
  • Potenciar la promoción deportiva
  • Búsqueda del equilibrio competitivo
  • Mejora en la capacidad de gestión (profesionalización)
  • Aumento de la credibilidad organizativa

Explicar cada uno de esos aspectos puede ser parte de un más profundo trabajo de investigación y desarrollo doctrinario de la materia pero de momento, la enumeración e internalización será un disparador adecuado para futuras discusiones y mejoras respecto al listado en cuestión.

Trabajo de campo. Copa del Rey y Copa de la Reina 2018.

         El exponente, con una notoria claridad conceptual, pasó luego a contarnos con el prisma de un ejemplo palmario, los conceptos esbozados. Trabajó puntualmente sobre el deporte “hockey” y en particular respecto a la organización de la “Copa del Rey” y la “Copa de la Reina”, desarrollados en el año 2018 en la ciudad de Valencia. Dicho evento fue de máximo prestigio nacional, reuniendo a los ocho mejores equipos de cada sexo y enarbolando un campeón por cada una de las copas de mención.

         No ilustró sobre el nivel de transmisión televisiva, que lo fue a nivel nacional y por canal abierto, lo que hizo que pudiera llegar a un gran público ávido por el deporte.

         Por su parte y en cuanto a los ingresos propios, también se explayó sobre la venta de entradas a los diversos partidos que se desarrollaron.

         En cuanto a la estructura competitiva, la misma se llevó adelante por tres jornadas (viernes a domingo), lo que potenció la transmisión y venta turística de la ciudad, y la modalidad fue de simple eliminación (por llaves).

         Nos habló de cuatro tipos de objetivos que llevaron a pensar en la postulación y realización del evento: deportivos, sociales, organizativos y económicos.

         Entre los objetivos deportivos, enumeró:

  • El logro de una competición neutral
  • La exhibición del máximo nivel nacional de clubes
  • Potenciar la práctica en clubes y escuelas valencianas
  • Motivar y fomentar al deporte “hockey”

En cuanto a los objetivos sociales:

  • Generar un ambiente de máxima participación nacional
  • Fomentar la asistencia física para ver el deporte en directo
  • Cambiar hábitos del hockey nacional
  • Generar una necesaria unidad de la “familia” del hockey valenciano

Yendo a los objetivos organizativos, ha de mencionarse:

  • Fomentar alianzas estratégicas
  • Impulsar programas de promoción del deporte
  • Organizar torneos amistosos desde el molde utilizado
  • Impulsar programas de patrocinio

Finalmente, contaron con los siguientes objetivos económicos:

  • Conseguir la viabilidad de realización
  • Estabilizar y aumentar los recursos humanos utilizados
  • Obtener, a modo de legado, instalaciones y materiales deportivos
  • Generar nuevos ingresos

Luego de esto, se puede hablar de las estrategias que llevan a la realización de dichos objetivos. Y, volviendo al ejemplo de mención, esto se basó en cuatro ejes: 16 ganadores de experiencia, promoción, animación y participación.

Se estableció, con fines promocionales, el concepto de “Fiesta Nacional del Hockey”, lo que los llevó a lograr la empatía de participantes y del público presencial y televisivo, impactando asimismo socialmente en la ciudad y en los amantes del deporte en cuestión.

Se enarboló el concepto, allende del resultado deportivo, de que los 16 equipos ganarían con dicha experiencia, logrando así una palmaria positividad participativa.

A nivel promocional, se logró trabajar mancomunadamente con entidades públicas, privadas, logrando la “venta” del espectáculo deportivo en todos sus niveles: entradas, alojamientos, gastronomía, turismo, instalaciones, recursos humanos rentados, voluntariado, etc.

Por parte, dentro ya del evento, se procuró una adecuada animación constante y profesional, logrando mostrar no solamente “partidos de hockey”  sino lo que es deseable: un completo espectáculo deportivo, una experiencia íntegra para el consumidor directo e indirecto, que participó de todos los extremos del mismo.

Con todo esto es que el resultado final fue plenamente positivo para todos los participantes, organizadores, gobierno y la ciudad en sí. Pero no fue casualidad sino que estamos ante el producto de un trabajo plenamente profesional desde la raíz y hasta lo mostrado finalmente.

Riesgo organizativo

         Claro está que no todo es color de rosas en la organización de eventos deportivos. Como toda gestión organizativa, presenta riesgos acordes a la trascendencia del mismo y que es necesario conocerlos para así poder prevenirlos, aplicando la mayor experticia a nuestro alcance.

         Resulta necesario decir que no podemos eliminar totalmente los riesgos inherentes a la actividad, como gestores no será esa obligación de resultados la que se nos imponga. Sino que debemos cumplir con una obligación de medios, es decir, con las herramientas necesarias y al alcance de nuestro equipo de profesionales, debemos apuntar nuestros cañones a minimizar dichos peligros naturales de la organización.

         Podemos hablar ampliamente de diversos riesgos pero, en general habrá de resumirse los mismos en cinco pilares:

         En lo económico, por un lado, podemos hablar de problemas de tesorería. Es decir, lo referido a la obtención y gestión de recursos. En cuanto a la obtención de recursos, podemos contar con los propios (debemos ser realistas en lo que potencialmente podemos proyectar como ingresos directos por ventas) y externos, provenientes de entes públicos o de empresas (patrocinio público o privado). El patrocinio puede ser en metálico o en servicios o productos. La gestión económica deberá ser prolija, profesional y conservadora para así minimizar los riesgos inherentes a ello.

         En el mismo sentido, por otro lado, tenemos al gasto fijo en recursos humanos. Sin perjuicio de la necesaria participación social a modo de “voluntariado”, toda organización de excelencia, deberá contar con un equipo profesional que conforme a los recursos humanos que han de trabajar en el evento deportivo y eso conllevará gastos inherentes a su actividad. Incluso el voluntariado también generará gastos como pueden ser vestimenta, logística, alimentación, etc. Igual que lo mencionado en el párrafo que antecede, he de mencionar que deberá realizarse una prolija proyección de recursos en esta especialidad.

         Pivoteando entre los riesgos organizativos y económicos, podemos mencionar el riesgo por anulación, aplazamiento o cancelación del evento deportivo. En los últimos meses hemos sido testigos de esto en la máxima fiesta del deporte mundial: los Juegos Olímpicos Tokio 2020 que han sido aplazados al año 2021 por la pandemia COVID-19 (y con reservas de realización). Los imprevistos siempre estarán presentes en forma potencial, por lo que deberemos tener la capacidad organizativa para afrontarlos. Solo a modo de ejemplo, el comité organizador Tokio 2020, tenía una serie de seguros de cancelación para poder soportar la “caída” eventual de la amplia cantidad de contratos suscriptos para la realización del evento. Recordemos que, a mayor envergadura del evento, más presencia de diferentes actores (públicos y privados) tendremos y con los consecuentes compromisos contractuales inherentes a la actividad deportiva, organizativa y económica.

         Otro riesgo que podemos tener es el relativo al no cumplimiento de las expectativas que pesan sobre un evento. Vuelvo al inicio en cuanto hay que ser conservadores en cuanto a la proyección de expectativas (y su “venta”) ya que será mejor impactar positiva que negativamente para relaciones a futuro (a nivel contractual y de humores del medio).

         Finalmente, hemos de hablar de un riesgo que carcome a todas las organizaciones deportivas que desarrollan eventos (sean grandes o no) durante muchos años y en forma estática: el relativo a la costumbre, cansancio y desgaste. Son todas ellas variantes de u mal que puede carcomer hasta a las mejores organizaciones desde adentro hasta explotar. Será nuestra responsabilidad como organizadores, el tratar de mantener un dinamismo tal que nos permita incorporar siempre nuevas ideas y actores. Eso será lo único que mantendrá la vitalidad necesaria para mostrar una organización seria, asentada pero fresca y con visión de futuro. En esto será muy importante ir formando constantemente los cuadros humanos en la gestión de eventos, procurándoles a las nuevas generaciones las experiencias y recursos necesarios para mejorar día a día la realización de eventos.

Pasos generales en una eficiente organización de un evento deportivo.

         Como todo sistema organizacional que se precie de tal, es deseable que la organización de un evento deportivo siga unos pasos, fases o etapas bien marcados. En ese sentido me tomo el atrevimiento de analizar fugazmente el trabajo del maestro Añó Sanz[3], quien tiene una experiencia práctica y dogmática pocas veces vista en un gestor deportivo.

         Partiendo de la base de un modelo de organización empresarial y la eficiencia que con ello ha de lograrse, podemos hablar de una primera etapa –tal vez preliminar- que es la que se asienta en el pedido de un evento, coloquialmente conocido como fase de candidatura.

         Es para ello que deberá elaborarse una propuesta pormenorizadamente estudiada y planificada y realizar la correspondiente campaña (política, si se quiere) para lograr su objetivo. La importancia de este plan maestro de candidatura se basa en dos pilares: el planteamiento de objetivos buscados y el desarrollo sustentable posterior de la pretensa organización.

         En ésta etapa, inicialmente, ha de realizarse un estudio de situación y análisis de posibilidades, siendo aconsejable elaborar un cuadro de análisis de debilidades y fortalezas (aspecto interno) y amenazas y oportunidades (aspectos externos).

         Entre las debilidades podemos mencionar, siguiendo al nombrado autor: posibles enfrentamientos políticos, falta de apoyo de la ciudadanía, críticas de medios de comunicación, escasa presencia en medios de comunicación, falta de confianza de la ciudadanía, entre otros.

         Entre las fortalezas: unión de las diversas administraciones públicas en pos de la candidatura, apoyo ciudadano, presencia en medios de comunicación, apoyo de patrocinadores, experiencia organizativa, buenas comunicaciones, patrimonio cultural e histórico y experiencia turística.

         Respecto de posibles amenazas: concesión de otros eventos o cercanía temporal de otros anteriores, presencia de candidaturas de otros lugares que geoestratégicamente tengan más posibilidades, existencias de otras candidaturas locales.

         Y finalmente, dentro de las oportunidades, hemos de mencionar (amén de otras): garantía organizativa, la construcción de instalaciones deportivas, la garantía económica pública y privada y una buena participación deportiva.

         Esto será el basamento del plan que se ha de realizar, lo que deberemos realizar a la luz de las razones que podemos tener para solicitar un evento (ya visto en apartados anteriores).

         Hasta aquí, todo el trabajo –si se quiere- es interno y de cierta manera oculto. Luego Añó Sanz enlista las siguientes etapas:

  • Gestiones ante el organismo deportivo que corresponda para plantear el interés y la potencialidad de la candidatura.
  • Gestiones ante instituciones públicas para recabar apoyaturas a la candidatura.
  • Preparación de la infraestructura mínima necesaria para la candidatura.
  • Creación de un comité de promoción de la candidatura.
  • Presentación pública de la “idea” de la candidatura
  • Preparación de un completo dossier de candidatura
  • Creación de elementos de comunicación y promoción

Cada una de las etapas en cuestión merece un tratamiento particular pero en función de la extensión del presente artículo solamente coceptualizaremos al dossier de candidatura, siendo el mismo una guía de todos los aspectos que rodean la competencia que se pretende organizar: características de la ciudad sede, propuesta de desarrollo en todos los extremos y la oferta concreta en cuanto a la prestación de servicios de competencia (transporte, hotelería, servicios gastronómicos, de seguridad  y sanitarios, etc), costos o beneficios inherentes a la organización, al organismo federativo (nacional o internacional) y a los países o equipos participantes y específicamente en lo último, cada vez resulta de mayor importancia el legado que pude dejar la realización del evento (siendo especialmente conveniente que se trate de un evento sostenible en todos los aspectos).

    Así, el dossier, es un documento integral que ha de contener no solo la presentación protocolar de la candidatura sino los más amplios aspectos que van desde las finanzas hasta el programa cultural del evento y desde los aspectos legales hasta el plan de promoción y publicidad.

    Finalmente, como siguiente etapa una vez concedido el evento (que ha de ser el principal objetivo), pasamos a lo que se refiere a la fase de puesta en marcha de la organización, la que deberá estar en cabeza de un comité integrante por representantes de todos los actores importantes y tener un tipo de organización estructural acorde a la magnitud del evento que hemos de realizar.

    A modo de recomendación en la gestión, sería interesante desarrollar un pormenorizado plan director que abarque cada una de las áreas con objetivos claros y responsables identificados; el mismo necesariamente deberá contener “fechas límites” de control de avance para poder ir monitoreando constantemente el progreso de la organización, siendo asimismo recomendable la utilización de un “tablero de mando” común a todas las acciones para tener visualmente el avance a diario. Solo resta decir que, como todo plan rector, el mismo deberá tener las características que se señalan a continuación: flexibilidad, globalidad, operatividad, participativo, formalmente escrito y público hacia la organización deportiva.

    Pasaremos, luego a la fase de celebración del evento, siendo el eje de la ejecución de las tareas para las que se ha estado preparando la organización durante el tiempo anterior. Resulta primordial el control estricto del cumplimiento de la planificación y horarios establecidos, su seguimiento, la resolución de problemas que aparezcan, la celosa atención a temas de logística, servicios, recursos humanos y voluntarios, la publicidad constante y los temas relativos a la seguridad y sanitarismo.

         Finalmente, tenemos la fase de post-evento. En el entendimiento de que no todo termina con la celebración del evento deportivo, hemos de tratar aquí temas referentes a: control de existencias y bienes, elaboración de un pormenorizado inventario, toma de decisiones de cierre del evento, enajenación de bienes y existencias si correspondiere, publicación de la memoria oficial del evento, presentación de cuentas financieras finales, aprobación de la liquidación económica que se realice y finalmente la disolución del comité organización y disposición final de bienes y documentación.

         Cada una de estas cuatro fases requiere un tratamiento y estudio profundo, limitándonos en el artículo simplemente a la presentación de las mismas. Lo cierto es que resulta apasionante la elaboración de cada una de ellas.

Conclusiones

         El Dr. Crespo Hervás concluyó su excelente ponencia, haciendo hincapié en cuatro áreas: deportiva, social, organizativa y económica.

         Dentro de cada una, enumeró los objetivos que han de seguirse al abordar una organización deportiva que se espera sea de excelencia.

         En lo deportivo:

  • Legado en mejores instalaciones y mejora continua del deporte
  • Cercanía a equipos y atletas de máximo nivel en la ciudad
  • Oportunidades formativas
  • Oportunidades de promoción del deporte
  • Crecimiento del deporte

En lo que hace al ámbito social:

  • La unión de los organizadores con un objetivo común
  • La creación de un voluntariado
  • La participación de equipos en competiciones y actividades
  • La asistencia de público en directo
  • La participación en festejos y animaciones paralelas (“fan fest”)

En el ámbito organizativo, podemos hablar de:

  • Posibilidad de conocer y trabajar con nuevos recursos humanos, en su capacitación y labor final
  • Relación institucional y con entidades públicas y privadas
  • La experiencia, unión y formación de equipo de trabajo
  • La necesidad de búsqueda constante de excelencia

Finalmente, en lo que hace al ámbito económico:

  • Lograr nuevas instalaciones o mejoras de existentes
  • Lograr equipamiento nuevo
  • Oportunidad de obtener subvenciones públicas
  • Oportunidad de obtener patrocinios privados
  • Necesidad de inversiones directas e indirectas
  • Necesidad de viabilidad económica, ideando nuevas fuentes de ingresos.

Como se puede ver, son muchos los motivos para llevar adelante un evento deportivo y pocos (o ninguno, aparte de la pereza que pueda dar) los que nos lleven a bajar los brazos en esa pretensión. Eso sí, a la luz de la gran cantidad de implicancias y el enorme impacto que se produce en diversos estamentos, de llevarlos a cabo, deberá hacerse en forma totalmente profesional (sea un pequeño o gran evento) ya que eso es lo que nos llevará a consumar la búsqueda de excelencia organizativa deseada por todos los interesados: participantes, organizadores, espectadores, consumidores, patrocinadores y entidades públicas. 

Finalmente podemos decir que una buena organización nos lleva a un éxito organizativo que se verá reflejado con la asistencia al público directo e indirecto y al buen resultado deportivo de todos los equipos y en especial del colectivo local. Ese tiene que ser el norte marcado.

Bibliografía utilizada

AÑO SANZ, Vicente, “Pasión por el deporte. De la práctica a los grandes eventos”, P.U.V. Universitat de Valencia, 2011.

AÑO SANZ, Vicente, “Organización de Eventos y Competiciones Deportivas”, P.U.V. Universitat de Valencia, 2011.

BLANCO Eduardo y otros (varios autores), “Manual de la organización institucional del deporte”, Paidotribo, España, 2da edición, 2015

CAZORLA PRIETO, Luis María, “Deporte y Estado”, Politeia, Barcelona, 1979

COMITÉ OLIMPICO INTERNACIONAL – SOLIDARIDAD OLIMPICA, “Curso de dirigentes del deporte”, COI, Lausanne – Suiza, 1986 (y actualización del 2010).

CRESPO HERVAS, Josep. Ponencia realizada en las “II Jornadas de Educación Física y Deporte”, organizado por la Universidad FASTA de Mar del Plata, agosto 2020.

ESPARTERO CASADO, Julián, “Introducción al derecho del deporte”, Dykinson SL, España, 2da edición, 2009

GALVEZ RUIZ, Pablo y otros (varios autores), “Economía, gestión y deporte”, Thomson Reuters – Aranzadi, España, 2016

HOSMANN, Verlag Karl. “El ideario olímpico”, Doncel, Madrid, 1973

LITWIN, Julio, “Organización de Campeonatos Deportivos”, Editorial Stadium, Buenos Aires, 1991.

MESTRE SANCHO, Juan A., “Estrategias de gestión deportiva local”, INDE, España, 2004.

MOLINA, Gerardo, “Manual de Marketing deportivo”, ESM SL, Madrid, 2012

PALOMAR OLMEDA y otros (varios autores), “Derecho del deporte”, Thomson Reuters – Aranzadi, 2da edición, España, 2017


[1] Abogado especialista en derecho penal por la UNMDP; docente universitario titular de la Universidad FASTA de Mar del Plata y adscripto en la UNMDP; árbitro internacional de atletismo; dirigente deportivo.

[2] Pierre de Coubertìn, en el discurso de clausura de la V Olimpíada de Estocolmo 1912 en el estadio olímpico y ante las Altezas reales del país anfitrión; extraído de “Revue Olympique, septiembre 2012”, que fue citado en la obra “Ideario Olìmpico”, editado por el Instituto Nacional de Educaciòn Fìsica  de España, Madrid, 1973.

[3] AÑO SANZ, Vicente; “Organización de eventos y competiciones deportivas”, Editorial PUV “Universitat de Valencia, Valencia, 1° impresión, año 2011.